Benito Jerónimo Feijóo. Theatro Critico Universal, Tomo Segundo. (Madrid: En la Oficina de Domingo Fernandez de Arrojo, Año 1757): 376-379.

DEFENSA
DE LAS MUGERES

DISCURSO XVI

§. XVI

Ya es tiempo de salir de las asperezas de la physica à las amenidades de la Historia, y persuadir con exemplos, que no es menos habil el entendimiento de las mugeres, que el de los hombres, aun para las Ciencias mas dificiles: medio el mejor para convencer al Vulgo, que por lo comun se mueve mas por exemplos, que por razones. Referir todos los que ocurren, serìa muy fastidioso: y assi solo señalarèmos algunas de las mugeres mas ilustres en doctrina de estos ultimos Siglos, que florecieron yà en nuestra España, yà en los Reynos vecinos.[End of p. 376.]

España, à quien los Estrangeros cercenan mucho el honor de la literatura, produxo muchas mugeres insignes en todo genero de letras. Las principales son las que se siguen.

Doña Ana de Cervatòn, Dama de Honor de la Reyna Germana de Fox, segunda esposa de Don Fernando el Catholico, fuè celebradissima, aun mas por sus bellas letras, y preciosos talentos, que por su peregrina hermosura, siendo esta tanta, que era tenida por la muger mas bella de la Corte. En Lucio Marineo Siculo se hallan las Cartas Latinas, que este Autor escribiò à dicha Señora, y las respuestas de ella en el mismo idioma.

Doña Isabèl de Joya, en el Siglo decimosexto, fuè doctissima. Se cuenta de ella, que predicò en la Iglesia de Barcelona, con pasmo de el innumerable concurso que la escuchò. (supongo que el Prelado que se lo permitiò, hizo juicio, de que la regla de el Apostol, que en la Epistola primera à los Corinthios prohibe à las mugeres hablar en la Iglesia, admite algunas excepciones: como las admite la prohibicion, de que enseñen, en la Epistola primera à Thimoteo: pues de hecho Priscila, compañera de el mismo Apostol, enseñò, è instruyò à Apolo Pontico, en la doctrina Evangelica, como consta de los Actos de los Apostoles) Y que despues, passando à Roma en el Pontificado de Paulo III. delante de los Cardenales, con suma satisfaccion de ellos explicò muchos puntos dificiles de los libros de el sutil Escoto. Pero lo que mas la ennoblece es, haver convertido en aquella Capital de el Orbe gran numero de Judios à la Religion Catholica.

Luisa Sigèa, natural de Toledo, y originaria de Francia, sobre ser erudìta en la Philosofia, y buenas letras, fuè singular en el ornamento de las lenguas; porque supo la Latina, la Griega, la Hebrèa, la Arabiga, y la Syriaca: y en estas cinco lenguas se dice, que escribiò una carta al Papa Paulo III. Siendo despues su padre Diego Sigèo llamado à la Corte de Lysboa para Preceptor de Theodosio de Portugal, Duque de Braganza, la Infanta [End of p. 377.] Doña Maria de Portugal, hija de el Rey Don Manuel, y de su tercera esposa Doña Leonor de Austria, que era muy amante de las letras, quiso tener en su compañia à la Sabia Sigèa. Casò esta Señora con Francisco de Cuevas, Señor de Villanasur, Cavallero de Burgos, y tiene en Castilla (segun refiere Don Luis de Salazar en su Historia de la Casa Farnesia) mucha, y muy clara sucession.

Doña Oliva Sabuco de Nantes, natural de Alcaràz, fuè de sublime penetracion, y elevado numen en materias Physicas, Medicas, Morales, y Politicas, como se conoce en sus escritos. Pero lo que mas la ilustrò fuè su nuevo systèma Physiologico, y Medico, donde contra todos los Antiguos estableciò, que no es la sangre la que nutre nuestros cuerpos, sino el jugo blanco derramado de el celebro por todos los nervios, y atribuyò à los vicios de este vital rocìo casi todas las enfermedades. A este systèma, que desatendiò la incuriosidad de España, abrazò con amor la curiosidad de Inglaterra, y ahora yà lo recibimos de mano de los Estrangeros, como invencion suya, siendolo nuestra. Fatal genio de los Españoles! Que para que les agrade lo que nace en su tierra, es menester que se lo manipulen, y vendan los Estrangeros. Tambien parece que esta gran muger fuè delante de Renato Descartes, en la opinion de constituir el celebro por unico domicilio de la Alma racional, aunque estendiendola à toda substancia, y no estrechandola precisamente à la glandula pineal, como Descartes. La confianza que tuvo Doña Oliva en el proprio ingenio para defender sus singulares opiniones, fuè tal, que en la Carta Dedicatoria, escrita al Conde de Barajas, Presidente de Castilla, le suplicò empleasse su autoridad para juntar los mas sabios Physicos, y Medicos de España, ofreciendose ella à convencerlos de que la Physica, y Medicina, que se enseñaba en las Escuelas, toda iba errada. Floreciò en tiempo de Phelipe II.

Doña Bernarda Ferreyra, Señora Portuguesa, hija de Don Ignacio Ferreyra, Cavallero de el Abito de Santiago, sobre entender, y hablar con facilidad varias [End of p. 378.] Lenguas, supo la Poesìa, la Rhetorica, la Philosofia, y las Mathematicas. Dexò varios escritos Poeticos. Y nuestro famoso Lope de Vega, hizo tanto aprecio de el extraordinario merito de esta Señora, que le dedicò su Elegia, intitulada la Phylis.

Doña Juana Morella, natural de Barcelona, fue un portento de sabidurìa. Haviendo su padre cometido un homicidio, huyò, llevandola consigo à Leon de Francia, donde estudiando esta rara niña, hizo tan ràpidos progressos, que à la edad de doce años ( y fuè el de 1607.) defendiò Conclusiones publicas en Philosofia, que dedicò à Doña Margarita de Austria, Reyna de España. A la edad de 17. años, segun la relacion de Guido Patin, que viviò en aquel tiempo, entraba à disputar publicamente en el Colegio de los Jesuìtas de Leon. Supo Philosofia, Theologia, Musica, y Jurisprudencia. Dicese que hablaba catorce Lenguas. Entròse Religiosa Dominica en el Convento de Santa Praxedis de Aviñòn.

La cèlebre Monja de Mexico Sor Juana Inès de la Cruz, es conocida por sus erudìtas, y agudas Poesìas: y assi es escusado hacer su elogio. Solo dirè, que lo menos que tuvo fuè el talento para la Poesìa, aunque es el que mas se celebra. Son muchos los Poetas Españoles, que la hacen grandes ventajas en el numen; pero ninguno acaso la igualò en la universalidad de noticias de todas facultades. Tuvo naturalidad; pero faltòle energìa. La Crisis de el Sermon de el Padre Vieyra acredita su agudeza; pero haciendo justicia, es mucho menor que la de aquel incomparable Jesuìta à quien impugna. Y què mucho, que fuesse una muger inferior à aquel hombre, à quien en pensar con elevacion, discurrir con agudeza, y explicarse con claridad, no igualò hasta ahora Predicador alguno?

Es tambien ocioso el Panegyrico de la Señora Duquesa de Aveyro, difunta, porque estàn bien recientes sus noticias en la Corte, y en toda España.

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