NOTICIA PRIMERA

Sea la primera noticia la primera mentira tambien, con que el fingido Escoto Patavino (1) dá principio en el titulo à su papel: bastando esta sola verdad, para que de una vez, y por si mismo, se caiga y desvanezca el fundamento chimerico de todas las demas. El titulo dize assi: Respuesta a una Carta, que Antonio de Vieira Monopanto (2) escrivió à un Señor Obispo de la Orden de los Predicadores; y despues se declara ser este el Ilustrissimo Señor Obispo de Malaga. Esta llamè la primera mentira; porque António Vieira ni escrivió, ni dictó, ni tuvo noticia de tal Carta [si es que la huvo], como ni tampoco del motivo, que se refiere aver tenido para ella, ni tal cosa le passó por el [p.739] pensamiento. Assi lo afirmo y juro a V.R., y juraré a todo el mundo delante de Dios, y por la cuenta que presto daré à su Divina Magestad, como quien se halla con setenta y ocho años de edad.

Dize que el motivo de escrivir dicha Carta fué dezirse en Castilla que Antonio Vieira avia sido quemado por la Inquisicion(1): cosa de mi totalmente ignorada, y de ningun modo verosimil. La nacion, entre todas las de la Europa, à que yo devo mayores y mas conocidas obligaciones es la española, por las honras que siempre ha hecho à mis escritos, estampandolos aun en el tiempo de las guerras: y si algunos por ocasion dellas tenian algun escrupulo politico, entresacando y perdonando estas partes, no negaron por esso à las otras la publica luz de la impression, como se vè en los Sermones del primero y segundo tomo, impressos em Madrid. Y como podia yo imaginar que estes extremos de estimacion no merecida degenerassen en esparcir-se allá que el autor de los mismos escritos, no solamente leido de todos, mas aun citado de muchos de sus mismos autores, avia sido quemado? Nunca tal pensè, ni oì, sino aora que lo leo.

El caso dizen succedió en tiempo ya de las pazes, en que los correos de Lisboa à Madrid eran continuos todas las semanas. Y como podia ser que en tiempo semejante se escriviesse de Portugal à Castilla una falsedad tan enorme y tan notoria? En el mismo tiempo se hallava el Señor Marquès de Uliche (2) en Lisboa, adonde Su Excelencia me hizo merced de visitar y hablar en nuestro Colegio; y la [end p. 739] misma honra me hizieron todas las personas particulares de Castilla, que por occasion de la misma paz passaron à Portugal, entre las quales fué una el Ilustrissimo Señor Obispo de Cadiz. Y si todos me vieron y hablaron como vivo, y no resuscitado, que viento puede llevar à Castilla mis cenizas?[...]

NOTAS

(1) A condenação pelo Santo Ofício de Coimbra daria talvez motivo ao boato.

(2) Aliás de Liche, plenipotenciário de Espanha para o ajuste da paz, em 1668.